Pensando,
pasando,
pensaba,
múltiples restricciones para maximizar
la eficacia gramatical
en el arte de conjugar
el buen verbo amar.
Empezando,
voy por el infinitivo,
amar,
utópico, siniestro,
el gerundio,
amando,
efímero o sincero.
Deslizándome,
voy por lo sencillo,
y al presente,
me remito:
yo amo,
cierto,
tú amas,
cierto,
él ama,
cierto,
ella ama,
cierto,
nosotros amamos,
error de concepto,
vosotros y ellos,
vienen ya de relleno.
Punto muerto,
seremos pienso seres ajenos,
y nos llamaremos: yo, tú y él,
y en esta angustia semántica,
yace un dolor gramatical,
no existe nosotros,
nosotros es un sueño,
un sueño que tengo cuando te miro,
y que ya desprecias luego.
diciembre 14, 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario