De rodillas y en silencio en esta habitación vacía,
me acompaña el ausente sonido de sus pasos
ensordecido y confuso por sus palabras de absolución
mientras la luz de redención tarda en aparecer
Con todo perdido y sin rumbo a seguir
sin aquello que tuve y vaciado de mis ansias
por su mutación, por su nulo rastro
estoy en silencio sin discernir lo que fue
de lo que será,
de lo que ya no es..
Simule una vez excesos de propio amor
para cubrir las cicatrices ya sentidas
sentir ahora sal en las heridas
es molesto escozor en mis lastimadas carnes
que carecen de palabras de consuelo
Si callé y me pensaron inmortal
Fui malentendido…
diciembre 01, 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario